En esta sección vamos a hablarte estrictamente sobre la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, sección importantísima dentro del tema genérico de la Prevención de Riesgos Laborales en España.

Ley de Prevención de Riesgos Laborales

Origen de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales

La ley española sobre Prevención de Riesgos Laborales (PRL) entró en vigor el 8 de Noviembre de 1995. Fue una de las últimas leyes que el partido socialista, por entonces en el poder, sacó adelante.

Esta ley nació de los requerimientos europeos de mejorar y promover la seguridad y la salud de los trabajadores en su lugar de trabajo. Estos requerimientos se plasmaron el 12 de Junio de 1989 cuando se promulgó la Directiva 89/391CEE a nivel europeo.

En esta directiva se instaba a los países a redactar nacionalmente una ley que mejorara las condiciones laborales de sus empleadores. Así, en 1995 se materializó la petición europea dando lugar a lo que hoy conocemos como la Ley de Prevención de Riesgos Laborales española.

Historia y modificaciones de la PRL

Desde entonces y hasta la fecha, la ley promulgada en 1995 sigue teniendo validez en todo el territorio del estado español. Ahora bien, desde entonces, se han incluido una gran cantidad de modificaciones y decretos que alteran algunos de sus artículos más fundamentales.

Desde 1995, la ley de Prevención de Riesgos Laborales ha tenido un total de 21 modificaciones. La primera en 1997, ya con el primer gobierno de Aznar; y la última hace no muchos años, con el R.D.LG. 2/2015.

En esta última modificación se recogen pautas que tienen que ver con el estatuto de los trabajadores. Se informa de su alcance, ámbito de aplicación, deberes y obligaciones tanto del empresario como del trabajador, etc.

También, cabe destacar quizás uno de las modificaciones más relevantes. Nos referimos al Real Decreto 1488/1998, en donde se adaptó la legislación de prevención de riesgos laborales a la Administración General del Estado. Esto se hizo para que los trabajadores públicos también se beneficiaran de las medidas de seguridad recogidas en la ley de 1995.

Materia de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales

Hasta ahora nos hemos dedicado a hablar un poco de la historia de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales que se encuentra vigente en España en estos momentos, pero, ¿cuál es su contenido?

La ley de Prevención de Riesgos Laborales se encuentra dividida en 8 capítulos, estando cada capítulo dividido a su vez en varios artículos hasta un total de 54. A esto debemos sumarle las disposiciones adicionales (que suman hasta 17), las disposiciones transitorias (que son 2), la disposición derogatoria, y las dos disposiciones finales.

Esto conforma un documento de 37 páginas, en donde se encuentra recogidas todo lo referente en cuanto a materia de seguridad y prevención laboral en España. Ahora vamos a hablar un poco de cada capítulo.

Capítulos de la PRL española

Capítulo 1: Objeto, ámbito de aplicación y definiciones: en este primero capítulo, la ley trata de definir los términos que utilizará en el resto del documento, los lugares en los que tiene validez y el motivo por el cual el Gobierno decidió promulgar dicha ley.

Capítulo 2: Política en materia de prevención de riesgos para proteger la seguridad y la salud en el trabajo: aquí se describen las normas reglamentarias que se tienen que llevar a cabo para proteger la integridad de los trabajadores, así como el carácter y objeto de las inspecciones de trabajo. También se recogen los mecanismos para que empresarios y trabajadores puedan tener acceso a la información sobre prevención de riesgos laborales.

Capítulo 3: Derechos y obligaciones. Posiblemente, este sea uno los capítulos más relevantes; en él se recogen tanto los derechos de los trabajadores frente a los riesgos laborales, como las indicaciones que tienen que seguir para que tengan potestad sobre estos derechos.

También se detallan las obligaciones de los empresarios que tienen para con sus trabajadores, como tener unas adecuadas medidas de seguridad, haber formado a sus empleados, etc. Por último, no hay que olvidar que es el capítulo en el cual se detalla cómo comportarse ante ciertas situaciones excepcionales, como puede ser el embarazo o trabajar con menores.

Capítulo 4: Servicios de prevención: en este capítulo se recoge uno de los conceptos más importantes de la ley: la prevención. Sin duda, no hay nada mejor que prevenir los accidentes laborales, y por eso se estipulan una serie de normas y reglas que se tienen que cumplir para prevenir dichos accidentes.

Capítulo 5: Consulta y participación de los trabajadores: Por supuesto, en la ley de 1995 también tiene un apartado en donde se explicitan los mecanismos que los trabajadores tienen para estar representados en cuanto a los temas de prevención de riesgos laborales.

Para eso se detalla un número de trabajadores delegados orientados para este fin, así como sus competencias y ámbitos de actuación. Uno de estos ámbitos es el Comité de Seguridad y Salud, un órgano de participación interno de la empresa, cuyo cometido es el de facilitar la comunicación entre las partes (trabajadores y empresarios) para mejorar la seguridad y la calidad del trabajo.

Capítulo 6: Obligaciones de los fabricantes, importadores y suministradores: Este es el capítulo más corto de toda ley, pues su cometido es el que se recoge en su título: informar de las obligaciones de los fabricantes, importadores y suministradores.

Capítulo 7: Responsabilidades y sanciones: En este último capítulo, se detallan las responsabilidades si por desgracia ocurriera algún accidente laboral. Así, en caso de que hubiera que aplicar alguna sanción, se tendría conocimiento de a quién aplicársela.

También se expone qué puede demandar una inspección de trabajo y cuáles pueden ser las sanciones por no cumplir la normativa. En las infracciones más graves, se detalla cómo paralizar trabajos o, más aun, el cierre indefinido del centro de trabajo.

Disposiciones adicionales: Por último, cabe destacar que estas disposiciones hacen referencia a esas situaciones que no se recogen en los capítulos anteriores. Por ejemplo, si el trabajo tiene alguna peligrosidad añadida, como en el caso del personal militar; o si estamos hablando de empresas pequeñas, que tienen algunas modificaciones respecto de la normativa general.

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